Adiós PRD y esta vez para siempre: Hugo Estefanía

El Ahuizote del Bajío

Es poco probable que el PRD aún sea considerado como un partido de izquierda, y me estoy viendo amable, pues inclusive es poco probable que alguien todavía lo considere como partido; pero aun así hoy retrocede un paso en el camino a la prosperidad, o avanza un paso más hacia el olvido, dependiendo la perspectiva; y es que hoy los nada respetables ahora ex perredistas, dieron a conocer al mundo entero que renuncian al partido que los vio nacer, crecer y convertirse en los políticos que son ahora.

La cosa se torna grotesca, cuando vemos quienes son los que renuncian y más grotesca aun, cuando nos dicen el por qué; pues verá, lo despreciable de ese partido (Hugo Estefanía), se fue contra lo vil del mismo (Isidoro Bazaldúa).

Primero, el que abanderó todo el alboroto fue Hugo Estefanía Monroy, ese que fue alcalde de Cortazar y se agarraba hasta con las uñas del cargo; ese que en el mes de marzo estuvo en el ojo del huracán por un audio filtrado en el que se vincula con “El Puma” integrante del cártel de Santa Rosa de Lima, donde planean desvíos de recursos públicos.

Otra que renunció y que es prácticamente la única que figura (aunque mínimamente) en la vida política de su núcleo familiar, es Paola Yáñez, Diputada Local a conveniencia de su suegro Hugo Estefanía, quien al no poder colocar a su esposa (Alejandra Torres Novoa), no le quedó más remedio que dejar a su nuera.

Ellos y otros menos importantes dijeron no tolerar las acciones del perredista “gatillero” del PAN, Isidoro Bazaldúa Lugo, que aunque los señalamientos son bien válidos, bien acertados y bien merecidos, es como si los burros hablaran de orejas. Pareciera que se les olvida, como juntos se repartieron con perversión las candidaturas, como juntos confabulaban para conservar el poco poder que les quedaba y seguir viviendo de ello.

En una parte de su inverosímil mensaje, los renunciantes dijeron que cuando el PRD se alió con el PAN en las pasadas elecciones del 2018, la esencia y el corazón del partido se fracturaron; pero, esa ya estaba fracturada desde hace mucho, solo que la fractura se hizo más grande cuando el PAN no les dio la tajada que les prometió.

En este punto debo decir que me reí como pocas veces en la vida, cuando Hugo habló de que Isidoro cometió una violación a los estatutos por ocupar dos cargos a la vez; en primera, porque me da la impresión que Bazaldúa ha violado mucho más que un artículo, y en segunda porque él no toca mal las rancheras, hasta le fueron suspendidos sus derechos partidistas y no precisamente por lo honorable que resulta su persona.

Curiosa fue también la presencia de otro indeseable en la sociedad guanajuatense, Julio Cesar García Sánchez, mejor conocido como el regidor golpeador, por haber golpeado a su pareja en el 2016, lo que incluso le costó el cargo. Este sujeto estaba sentado ahí como vocero del nuevo equipo, acompañado por su hermano Alejandro García Sánchez, un regidor vano más del gobierno de Guanajuato Capital, quien dicho sea de paso con todo su liderazgo también se va del PRD. (nótese siempre la ironía de mis palabras).

Pero queda algo bueno de todo esto, el PRD forjador de estos políticos nocivos, muy pronto quedará fuera de la jugada. Lo que preocupa es que como suele pasar, a los ciudadanos se nos olviden estos nombres y los andemos votando para algún cargo de elección popular en las próximas elecciones, pero cobijados por otro color, que aseguraron no será el de MORENA.