En contra de la contaminación auditiva, la Fonoteca Nacional inaugurará nueva época de su jardín sonoro

Con el compromiso de promover una sana cultura de la escucha, la Fonoteca Nacional inaugurará, el próximo martes 4 de febrero, a las 16 horas, una nueva época en la programación de su jardín sonoro, cuyo objetivo promover y difundir el patrimonio auditivo de México y el mundo, apegándose a las normativas vigentes de ecología acústica.

Para cumplir con esto, la Casa de los Sonidos de México ha determinado que el sistema de bocinas de ocho canales con el que cuenta para sonorizar sus áreas verdes no sobrepasará los decibeles permitidos por la Norma Oficial Mexicana NOM-081-semarnat-1994, la cual establece “que para la zona residencial el límite máximo permisible de nivel de sonido de ponderación ‘A’ emitido por fuentes fijas es de 55 decibeles (dB) entre las 6:00 y las 22:00 horas y de 50 de las 22:00 a las 6:00 horas”.

De igual modo, ha decidido que esta actividad de divulgación sonora se podrá escuchar de lunes a viernes, de 12:00 a 14 horas y de 16:00 a 18:00 horas.

La programación de este sistema de audio se modificará cada 15 días. En cada uno de sus cambios, los visitantes podrán conocer selecciones hechas por los investigadores de esta institución, cuya fuente es el mismo acervo que en él se resguarda: música de las regiones de México, música de orquesta, música popular, rock mexicano, jazz nacional y música contemporánea, son algunos de los géneros que se reproducirán.

Así mismo este Jardín Sonoro, también comprende la difusión de otros sonidos, como las voces de reconocidos personajes de la historia de México, testimonios de actores sociales, hablantes de lenguas originarias, sonidos en peligro de extinción y paisajes sonoros del territorio nacional y el mundo; al tiempo que se piensa como una plataforma de difusión de nuevas propuestas artísticas auditivas.

Así la Fonoteca Nacional invita a los vecinos de la Alcaldía Coyoacán y a la sociedad en general a tomar consciencia sombre la ecología acústica e impulsar su participación en acciones que ayuden a combatir la contaminación sonora.

Primera programación: ExperimentAL

Durante el acto inaugural se contará con la presencia del director de la Casa de los Sonidos de México, Pável Granados, y los artistas sonoros Otto Castro, Alejandro Rubilar, Hemani Villaseñor y Emilia Bahamonde.

Estos últimos son partícipes del proyecto Música ExperimentALSonidos de Latinoamérica, organizado por el Posgrado de la Facultad de Música de la UNAM (FaM), bajo la coordinación del catedrático universitario Jorge D. García Castilla, para exhibir un amplio panorama de la música experimental que actualmente se crea y escucha en América Latina.

El programa consiste en cuatro curadurías hechas por estos estudiantes del Posgrado de la (FaM ) de la UNAM, originarios de distintas regiones de América Latina. Ellos, desde una perspectiva plural, inclusiva y regionalista, que busca desarticular el discurso de lo “innovador” y lo “destacado”, seleccionaron 30 autores latinoamericanos contemporáneos con los que pretenden mostrar que la música experimental es interpretada en todas partes y por los más diversos grupos sociales.

Se trata, pues, de una oportunidad única para la sociedad mexicana y para la misma Fonoteca Nacional de conocer la rica escena experimental de centro y sudamericana, raras veces incorporada en las listas de reproducción internacionales.

Curadurías

Una de las curadurías está a cargo del paisajista sonoro Otto Castro, originario de Costa Rica. Él propone revisar el rubro del paisaje sonoro de Centro América, donde se puede escuchar un ignorado entramado de problemas, como redistribución urbana, herencia del colonialismo, la marginación y la violencia que aquejan a la región.

En la selección del chileno Alejandro Rubilar, que se aleja de la música de academia y centra su atención en el nuevo sentido de música popular y de baile, resalta piezas hechas por compositores de electrónica radicados en Perú y Chile.

Hemani Villaseñor, de México, invita a conocer los nuevos modos de hacer música “algorítmica”, que parte de la escritura de líneas de código en computadoras.

Por último, la selección de la ecuatoriana Emilia Bahamonde responde a sus investigaciones en torno a las redes de distribución de música en América Latina, como lo es MUSEXPLAT, plataforma de donde se tomó la muestra musical. Esta plataforma expone los proyectos de ocho mujeres dedicadas a la improvisación experimental.