En México proponen prisión para quien torture o cause sufrimiento a un animal.

En la cámara de Diputados se propuso modificar el Código Penal Federal para sancionar a quien realice actos de crueldad encaminados a la tortura o al sufrimiento innecesario de un animal; a los imputados les impondrán de seis meses a tres años de prisión y una multa de 300 días conforme a la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente.

La reforma que agrega el Capítulo sexto en materia de maltrato animal, en el Título Vigésimo Quinto de los Delitos contra el Ambiente y la Gestión Ambiental del Código en mención, para que sea un delito de orden federal y no tenga que estar a expensas de la voluntad política de las diferentes entidades, también señala que se hará acreedora a sanciones de tres meses a dos años de prisión y una multa de 200 días conforme a la UMA, a quien maltrate y cause lesiones dolosas a cualquier animal que no constituya plaga o no se considere fauna nociva para las personas.

Asimismo, precisa que a quien, en el ejercicio de sus funciones como médico veterinario o persona responsable a cargo del cuidado del animal, cometiese actos encaminados a provocar sufrimiento o muerte injustificada, también será castigado con cárcel de tres meses a un año y una multa de 150 días.

La iniciativa que fue presentada por el Diputado Jaime Mauricio Rojas Silva (PAN) y se envió a la Comisión de Justicia, precisa que en caso de que la muerte o lesiones del animal sean realizadas para evitar un mal igual o mayor para una persona u otro animal no se aplicará sanción alguna, siempre y cuando éstas se justifiquen.

La asociación World Animal Protection, refiere que nuestro país al no formar parte de la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, avalado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), supone que el tema de la protección animal no resulta esencial para la agenda política de la nación. Por ello, la iniciativa estima, entre sus objetivos, la necesidad de hacer valer la Declaración antes citada, la cual reúne las disposiciones mínimas de respeto y protección a la vida animal.