UG, referente internacional en remoción de contaminantes del agua

Guanajuato, Gto., a 26 de julio de 2018.- La contaminación del agua subterránea es una de las problemáticas más importantes en México, pues en 18 estados se han detectado concentraciones de arsénico y flúor por encima de lo permitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la normatividad mexicana.

Los daños a la salud por estos contaminantes se traducen en enfermedades como diabetes, cáncer en los huesos o en los pulmones, explicó el Dr. José Luis Nava Montes de Oca, profesor adscrito al Departamento de Ingeniería Geomática e Hidráulica de la División de Ingenierías de la Universidad de Guanajuato (UG), quien desde hace 10 años trabaja en un proyecto para remover arsénico y flúor de aguas subterráneas.

La meta, explicó el académico, es dar el paso a la transferencia tecnológica y poner en marcha una planta que pueda ser utilizada por sistemas municipales de agua potable. La parte técnica ya ha sido demostrada por un equipo de investigadores, y ha dado origen a publicaciones en revistas científicas de alto impacto a nivel global.

La tecnología que se está desarrollando en la Universidad de Guanajuato permite remover arsénico y flúor, aplicando una técnica de electrocoagulación. La investigación previa ha permitido formar maestros y doctores que trabajen en la remoción de estos contaminantes, “porque la solución a este problema, sobre todo para tratar grandes volúmenes de agua, aún no se tiene”, las tecnologías que se utilizan actualmente son costosas y difíciles de operar, explicó el Dr. José Luis Nava.

En los estudios de campo, los investigadores de la UG han detectado que las aguas subterráneas –de donde se abastecen comunidades del altiplano y el bajío- se excede en ocasiones hasta cuatro veces el límite permitido de arsénico y flúor, de acuerdo con la OMS y a las normas mexicanas.

Con esta tecnología, se reduce de manera simultánea la concentración de arsénico y flúor, hasta que llega a niveles por debajo de lo establecido por la norma, e incluso se ha logrado eliminar completamente el primero de esos contaminantes.

Adicionalmente, el grupo de investigación que lidera el Dr. Nava Montes de Oca, encontró que esa misma tecnología permite eliminar otra sustancia: la sílice, la cual no está normada, aunque se conocen sus repercusiones en la salud, específicamente en las vías renales.

Al respecto, mencionó que esta especie se encuentra en aguas termales, ricas en minerales, y también está generando serios problemas a los organismos operadores de agua. Las tuberías pierden diámetro por la incrustación de las sales de sílice que se pegan sobre las paredes de los ductos, fracturándolos.

Incluso, señaló que hay datos de que en casas habitación han tenido que cambiar las instalaciones hidráulicas porque ha disminuido el diámetro de las tuberías debido a la incrustación de sílice.

El profesor enfatizó que esta investigación se ha desarrollado a lo largo de una década y sus avances se han plasmado en importantes revistas científicas, por lo que a nivel académico la UG se ha posicionado como líder en materia de remoción de arsénico y flúor.

Reiteró que ahora se pretende pasar de la investigación a la transferencia tecnológica, y ya se han dado pasos importantes. Actualmente se está trabajando con tres organismos operadores de agua. En el corto o mediano plazo, la meta será instalar una planta de tratamiento en comunidades, en donde la principal fuente de abastecimiento es el agua subterránea.

Para finalizar, el Dr. José Luis Nava explicó que este tipo de trabajos se realizan en el Laboratorio de Ciencia y Tecnología del Agua, en el Campus Guanajuato. Dicho espacio está equipado para hacer análisis de todos los metales de la tabla periódica y otros iones presentes en aguas profundas.

En ese laboratorio se trabaja en el análisis de la calidad del agua, desarrollo de investigación básica y también en desarrollos tecnológicos. En dicho Laboratorio se cuenta con equipo de super-cómputo para poder hacer las simulaciones numéricas necesarias en los cambios de escala del laboratorio a la industria, y en esos espacios se forman estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado.